Que vienen los rusos.
En estos días se pueden ver, en España, tres manifestaciones de la pintura rusa, éstas se celebran en Bilbao, Madrid y Barcelona; en los espacios del Guggenheim, llevando por título “Rusia”; la de Madrid, dividida en dos sedes, el museo Thyssen y la Casa de Alhajas, su título es “Las vanguardias rusas” y la tercera en Barcelona, en la Pedrera, gira en torno a la obra de Malevich.
Las tres muestras se exhiben en lugares emblemáticos excelentemente recuperados en el caso de los edificios históricos y la bilbaina en el nuevo icono de la arquitectura actual.
Yo he tenido la suerte de ver dos de ellas, la madrileña y la vasca,me han parecido muestras de un alto interés , incluso para los que sólo somos aficionados y admiradores de este tipo de muestras.
La exposición “Rusia” muestra en cinco secciones la historia de la pintura de este país desde el Siglo XIII, la Era del icono, en sentido estricto, hasta nuestros días, a mi, lo que me ha interesado fundamentalmente ha sido la pintura desde mediados del XIX hasta los años posteriores al triunfo de la revolución.
En la segunda mitad del XIX, apareció un grupo de artistas denomidado “los ambulantes” que creían en la misión social de arte, especialmente dadas las brutales condiciones de vida y represión política del momento. Así Repin, Kramskoi, Gue, Levitan y Shiskin entre otros nos ofrecen en la muestra lo mejor de su creación. El cuadro de Repin que lleva por título “Sirgadores del Volga” y que he insertado más arriba es una prueba de la madurez artística y el compromiso social de este grupo.
A partir de aquí la exposición que estoy comentando, se solapa, con la madrileña en buena parte y las dos nos muestran a los pintores de la propiamente llamada “vanguardia rusa” Kandinsky, Chagall, Goncharova, Malevich y Larionov y entre otros, junto con el peculiar y poco conocido por estos pagos Filonov. De ellos salen sucesivamente y en poco tiempo el Cubofuturismo, el Rayonismo, el Suprematismo y el Constructivismo.
En la Sala de Alhajas, llama poderosamente la atención la reconstrucción virtual del monumento a la IIIª Internacional ideado por Tatlin, que es todo un canto a la épica del momento.
La época del “realismo socialista” está tratada de muy diferente manera en una y otra exposición, quizás de forma más amable e interesante en la madrileña. Tienen gran interés los espacios dedicados a la fotografía y a la cartelería que son, en general, de una gran plasticidad y viveza.

Las fotos de Rochensko me parecieron premoniciones de lo que luego fué la cámara de Leni Riefensthal.
En la exposición de Bilbao se puede ver la concepción de “arcadia féliz” que se tenía del nuevo regimen a través de la pintura, y me llamó la atención el cuadro sobre el informe de Stalin a la “nomenklatura”, con motivo del vigésimo quinto aniversario de la revolución, me recordó, en lo que a pompa y boato se refiere, el cuadro de la coronación de Napoleón como Emperador de Jean-Louis David
Ningún lector ha dejado un comentario por el momento »
Please won't you leave a comment, below? It'll put some text here!
Enlaces: RSS de los comentarios ; URI para trackbacks
Escriba su comentario
Los saltos de línea y de párrafo son automáticos. La dirección de correo electrónico no será publicada. Etiquetas de HTML permitidas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
