¿Obama vs Clinton? mejor “Obama plus Clinton”.

En el, para nosotros, complicado y difuso proceso de primarias en Estados Unidos que se está celebrando en estos días, nos llega la existencia de un “virtual empate técnico”, entre los dos candidatos demócratas, Barack Obama y Hillary Clinton, a la Presidencia del pais más poderoso política y económicamente del planeta.
Cada uno de ellos, presenta una característica común, aunque conceptualmente diferente. Una es mujer y el otro de raza negra. La novedad consiste, en que hasta ahora, en ninguno de los dos grandes partidos se habían dado candidatos que no estuvieran en la órbita de los wasp. Por tanto, el que una mujer o un descendiente de africanos se pueda convertir en Presidente de los EEUU es un hecho de transcendencia histórica para toda la humanidad.
Después de la actual administración Bush, parece que debe tocar a los demócratas ocupar la Presidencia, yo echo de menos a la administración Carter, aquel buen hombre, que consiguió, nada más y nada menos, que en su mandato no hubiera una sola invasión americana en ningún sitio del mundo. Tomen nota los que gustan denostar a la política americana sin entrar en matices de esta cuestión.
Para conseguirlo y no dispersar esfuerzos, sería mejor ofrecer un ticket al electorado americano, quien gane el proceso de primarias, bien podría dejarse acompañar en la candidatura a la vicepresidencia por el segundo.
Las administraciones democratas se han caracterizado por una disposición a entender mejor y de forma más respetuosa con el “derecho de gentes” los problemas de la humanidad.
El paso de un mundo bipolar, marcado por la guerra fría, a un mundo multipolar con una potencia preeminente sobre el resto, debe hacer, que la diplomacia del futuro se enfoque más en el diálogo y la comprensión del otro que en la exhibición, cuando no, el uso de la fuerza.


Este encuentro, como el anterior, pretende ser participativo y plural. Contribuyendo al debate sobre como una plataforma tecnológica, que no deja de ser un instrumento, es puesta al servicio de la participación y la reflexion crítica.
Al día de hoy es innegable la gran tarea que la UCD acometió, el pacto constituyente y su plasmación en la vigente Constitución. En efecto, el que un sector del tardofranquismo apostara por la monarquía parlamentaria y que las nacionalidades que plebiscitaron su estatuto de autonomía tuviera su reconocimiento, en algún caso antes de la Constitución;junto con la posición del partido socialista, a favor de un pacto en el que, con renuncias, se consiguiera un regimen político homologable a los existentes en Europa, fraguó el consenso preciso para alumbrar la Constitución de 1978.
Hoy en día es un lugar común el que éste fue el periodo de la regeneración democrática, la puesta en marcha de las reformas económicas precisas, el inicio del desarrollo autonómico en toda España y la entrada en las Comunidades Europeas.