Cuba.

He estado en la Isla, poco tiempo, aunque el suficiente para ver que aparentemente no pasa nada. Sin embargo tengo la impresión de que algo capilar está cambiando. La sociedad cubana es uno de esos colectivos que en los últimos 50 años aparece condicionada vital, política y económicamente por una persona de indudable carisma y significación histórica.
Está por ver el que un Regimen marcadamente personalista, donde las libertades y los derechos humanos no tienen la protección que se les da en nuestro entorno, haya sido capaz de pervivir en el tiempo, una vez que quien lo ha dirigido pase a otras ocupaciones.
En el diario Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba de 29 de Febrero, aparecen en primera página una noticia y una llamada a la lectura de un artículo firmado por Fidel Castro. La noticia consiste en que el canciller, Felipe Pérez Roque, suscribió, en nombre de Cuba, los Pactos Internacionales sobre Derechos Humanos. El artículo del lider de la Revolución lleva por título “Espero no tener que avergonzarme”.
Esperemos que la firma de esas declaraciones, no sólo no avergüencen a nadie, sino que sean un indicador de por donde van a ir las cosas en el futuro.
