Una mujer en Berlín
Este libro anónimo, que Enzensberger rescató del olvido, es el relato de una escritora,, que pasada la primera juventud recaló en Berlín donde le sobrevino el final de la segunda guerra con la entrada del Ejercito Rojo a finales de abril de 1945.La autora escribió estos apuntes en tres cuadernos escolares y pasada la guerra los transcribió a máquina y fueron editados por primera vez en 1954 en Nueva York. A partir de este momento aparecieron ediciones traducidas en casi toda Europa. Muerta la autora y después de cuarenta años el libro pudo ser publicado en alemán.
Se trata de un relato conmovedor y trágico sobre la actuación de las tropas soviéticas durante la toma de Berlín, la autora carente de autocompasión y con una integridad poco común, adopta una actitud crítica ante sus compatriotas y narra con precisión como fue la vida de una persona que era reclamada como botín de guerra. No quiere llorar ni guardar rencor.
Narra la batalla como mujer que ve tratada su condición de forma brutal e indigna por quienes venían de liberar Auschwitz y enfrentando al lector con la contradicción que suponía el que las victimas de tal brutalidad habían estado vitoreando a Hitler unas semanas antes.
En esta batalla perecieron 300.000 rusos y no se sabe cuantos alemanes. con niños alemanes vestidos con uniformes militares paseando por las calles de una ciudad asediada y destruida y cuando los soldados soviéticos disparan a la menor sospecha y entran en los refugios en busca de mujeres.
Hay escenas desgarradoras como la del abogado que a riesgo de su vida tuvo escondida a su mujer, ya que era judia,y se llena de júbilo al conocer la noticia de la entrada de tropas liberadoras, sin embargo cuando estos llegan al refugio disparan y matan al abogado y se abalanzan sobre la mujer que en vano grita ¡soy judia!.
O cómo la autora,luego de vomitar el gusto por los desconocidos que la violan y penetran en su cuerpo, tiene la idea de buscar a “un lobo que la defienda de los otros lobos” un oficial enamoradizo y con cierto sentimiento de culpa que la proteja a cambio de su entrega.
Esta situación desgarradora y cruel, en la que alrededor de cien mil berlinesas fueron usadas como botín, mientras los hombres permanecían escondidos y alimentados por las mujeres que conseguían comida a cambio de la forzada confraternización, produjo un tabú y una conjura de silencio que explica la tardanza del libro en ser editado en lengua alemana.
En sus conversaciones con W. Marek, más conocido por su seudónimo C.W.Ceram autor de “Dioses, tumbas y sabios” , nuestra autora le comentó, hacia 1947, “Ninguna de las victimas podemos llevar lo sufrido como una corona de espinas. Yo al menos tenía la sensación de que lo que me estaba sucediendo era como un ajuste de cuentas.”
A este libro se ha referido Renée Zucker así: “Es un libro increible, quien ha aprendido el alfabeto, puede y debe leerlo”.
La temporada de teatro en el verano madrileño nos ha traido la sorpresa, muy agradable, de la recuperación de dos piezas compuestas por Pablo Sorozábal, con libretos de Pio Baroja y Serrano Anguita que llevan por título “ADIOS A LA BOHEMIA” y “BLACK EL PAYASO”, bajo la dirección de escena de Mario Gas.
El Teatro Español ya repuso hace dos temporadas “La eterna canción” y se tiene la intención del próximo año poner en escena una obra inédita como “Juan José”, como puede apreciarse el maestro Sorozabal va camino de estar en lugar que le corresponde.
El ambiente en el interior del café está estupendamente logrado y con la presencia de bohemios que discuten, la vieja Cocotte y sus niñas, prostitutas merodeando, por cierto el coro de prostitutas distribuidas por los cuatro pisos del teatro es para no perderselo, Ramón un pintor con poco predicamento y su amor Trini, con quien está amancebado tienen un delicado diálogo que acaba con un largo adiós, hasta que un macarra se la lleva.