Mauricio o las elecciones primarias.
He leido casi todo lo que ha caido en mis manos de Eduardo Mendoza, quizás la novela que mas me impresionó fué “La ciudad de los prodigios” y con la que más me he divertido con “Sin noticias de Gurb”; de sus artículos en prensa me pareció muy lúcido el que escribió sobre la retirada de la estatua del invicto caudillo en Madrid, pidiendo que se mantuviera al jamelgo que lo sostenía ya que no debía seguir la andadura de quien por tantos años fué su montador.
Después de tres años sin publicar, ha aparecido recientemente su nueva novela, cuyo título está en el encabezamiento de este comentario. La he leido, y como siempre he observado que tiene la capacidad de expresar sentimientos y reflexiones, que yo comparto, como a mí me gustaría hacerlo a la vez que es un autor que sitúa la narración haciendo solo las referencias políticas precisas.
La novela tiene como escenario la ciudad de Barcelona, reconozco que es la ciudad en que me siento más a gusto cuando salgo de Madrid, la conozco, o al menos presumo de conocerla muy bien; creo que como escenario de novelas o relatos tiene una gran belleza y un gran potencial. Aquí surge mi primera crítica creo que Mendoza, no ha aprovechado bien los recursos que ofrecen de los lugares donde se desarrollan las diferentes tramas.
Estas son protagonizadas por de tres personajes, Mauricio un dentista pusilánime y con ideales, Clotilde que por su edad trata de encontrar la salida a una situación que no le gusta pero en la que está muy comadamente instalada y la entrañable Porritos que es un personaje que recuerda a algún otro de Valle-Inclán.
La novela se desarrolla antes de la designación de Barcelona como sede de los juegos ólímpicos y, da la impresión que, en los meses anteriores a las elecciones autonómicas de mayo del 88, donde Convergencia ganó por mayoria absoluta.
En este contexto un joven dentista, procedente de buena familia, que debió tener tempranas inclinaciones de izquierda en su época universitaria es tentado por el PSC para ir en la lista autonómica, narrandose los primeros pasos de un primiparo en estas lides de forma sencilla y agradable, al tiempo conoce a Clotilde y empieza una relación, contada sin demasiado pulso, en todo caso problemática, que genera el acercamiento de Mauricio a una chica maltratada por la existencia, que vive en la gran Barcelona y que inspira ternura desde el primer momento.
Acaba con la designación de Barcelona como villa olímpica y muy mal para la pobre Porritos.
Bueno si queréis saber más, pues ya sabéis os compráis la novela y le hacéis un servicio a la industria del libro y, de paso, a vosotros mismos.
P.D. El prólogo y el epílogo, dos breves historias de ángeles, no hay que perderselo y leerlo muy detenidamente.
